¿A dónde se fueron las piedras como huevos prehistóricos que me decía Aureliano Babilonia estaban en el río más prístino de toda la sierra? Las únicas que vi el último día de mi vida allí estaban junto al puente que el Coronel Aureliano Buendía inauguró una vez que regresó de una de tantas guerras que o ganó ¿o perdío? ¿A quién le importa ya todo eso?
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